Arrieros en el Camino de Santiago
Eduardo García Carmona (Tocinas – Sevilla, 4 Julio 1951)
Periodista
en activo de RNE en León. Inscrito en el Registro Oficial de Periodistas de la
Federación de Asociaciones de la Prensa de España (FEPE), desde el año 1982.
Su trayectoria profesional ha transcurrido y transcurre, en un mismo medio de comunicación: Radio Nacional de España, desde el año 1966. Sus comienzos fueron en tierras asturianas, en la emisora La Voz del Principado de Asturias Radio Oviedo, así como en el diario La Nueva España, como colaborador deportivo. En 1974 fue trasladado a tierras leonesas, a la emisora “La Voz de León”, después Radiocadena Española y hoy Radio Nacional de España.
Ha sido colaborador, durante nueve años, de Diario de León y tres de La Crónica-El Mundo de León. En los comienzos de Televisión de León, participó con el equipo de profesionales de RNE, en deportes, siendo director y presentador del espacio dedicado a la pesca.
Fue corresponsal en León de, El Mundo Deportivo de Barcelona, El Mundo de Valladolid y Diario AS.
En 1982 se le concedió “El premio nacional de Periodismo”, de la Federación Nacional de Autoescuelas de España, por una serie de programas en Radiocadena Española de León.
Ha sido, durante tres años, director de la revista “El Hostelero Leonés”, editada por la Asociación Provincial de Hostelería y Turismo.
Desde 1991 a 1995 presidió la Asociación Leonesa de la Prensa Deportiva.
Ha escrito un libro sobre la “pesca de la trucha en León”, en poder de una editora leonesa, todavía sin publicar.
presentación
"Arrieros en el Camino de Santiago. Historias de un viaje" es la culminación de una idea, nacida para la televisión, donde se pretendía contar cada día una de las Jornadas o etapas hacia Santiago de Compostela.
No se trataba de una peregrinación más. Ha sido una peregrinación hacia la "tumba "del Apóstol, realizada por un grupo de locos enamorados de los caballos de tiro y el carro antiguo. También de la naturaleza y sus muchos desafíos.
Un viaje en carro de dos ejes, con más de 2.000 kilos de peso entre contenido y continente, y dos yeguas de raza hispano-bretón: La Rubia y La Susa. Los componentes de la Asociación Cultural "Trajineros de Villabalter" supieron convencer al autor del libro para que les acompañase. Era un desafío, un reto, que se convirtió en una aventura para gente especial.
La expedición "Arrieros en el Camino de Santiago" estaba formada por ocho personas, todos hombres. Días antes de partir quedó reducida a cuatro:
Pedro González Iban, Julián Diez Suárez, Daniel González Fernández y el autor del libro. Un componente más se unió de salida: Mario Fernández Llamazares.
En e! transcurso de la primera etapa llegó la participación femenina con la incorporación, en La Virgen del Camino, de Ángeles Rodríguez y María Paz Franco. En muy interesante e imprescindible se convirtió esta participación.
En este libro se cuenta el viaje a Santiago de Compostela, con la realidad de las propias vivencias de la expedición, aventuras, sufrimientos y gozos.
Emular los viajes de los antiguos arrieros leoneses, en su trajinar a lo largo de los años por tierras de Galicia, fue la meta trazada. Vivir como lo hacían ellos. Sentir el contacto con la naturaleza cruda y dura, también espléndida y llena de vida y color, se convirtió desde el primer momento, en el desafió a conseguir. Para ello había que contar con dos yeguas vitales para este viaje que algunos más han intentado, pero que muy pocos han conseguido. Se planificó hasta el último detalle, aunque algunos debieron ser rectificados, incluso !as etapas. Lo importante no era "llegar primero, si no saber llegar".
Quince días de plena convivencia, de mucho trabajo, sacrificios y sufrimientos dieron su fruto final: e! carro entró en la plaza del Obradoiro. Se había conseguido. Todos esos momentos malos se aparcaron en la mente para, en un gozo indescriptible, casi borrarlos. Ambas cosas se pretenden unir en este libro que también se convierte en "libro de viaje diferente", de un "Camino de Santiago" especial, recorrido entre muchos kilómetros de asfalto mojado por la lluvia o derretido por el so!. También caminos de tierra, con polvo y piedras.
El cielo ha sido el mejor testigo de las andanzas. Las estrellas dieron su cobijo nocturno. E! suelo de verde manto, de tierra, arena o cemento, hizo siempre de colchón. La sonrisa diaria fue la de los peregrinos compartiendo e! todo y la nada, apoyándose, animándose, ayudándose en el dolor y el sufrimiento. Las gentes de lugares recónditos, algunos olvidados y desamparados, hicieron de "buenos samaritanos" ofreciéndonos lo habido y por haber.
E! mayor deseo de un autor es que el libro sea leído. Eso espero y, además, que vivan cada línea como si hubiesen realizado el "Camino" con nosotros.
Este libro lo terminé de escribir el 13 de Octubre de 2001.
ASOCIACIÓN CULTURAL TRAJINEROS DE VILLABALTER
Calle Barcaduro, 33 – 24191 VILLABATER (León)
Esta
asociación cultural nación hace seis años en la localidad de Villabalter, uno de
los cuatro pueblos que componen el municipio leonés de San Andrés del Rabanedo,
tercer ayuntamiento, en importancia, de la provincia de León, tras la capital y
Ponferrada, que tienen una población de algo más de 25.000 habitantes.
“Los Trajineros de Villabalter” nacieron como asociación para impulsar el carro antiguo y las carreras de caballos a la antigua usanza.
La “era” de Villabalter ha sido escenario de la revitalización de las carreras de velocidad y cintas, dándose cita, en las últimas ediciones, más de 100 caballos llegados de toda la provincia leonesa, así como de Asturias, Palencia, Valladolid y Zamora.
Los fundadores de la Asociación son Pedro González Ibán, el mejor y único panadero de Villabalter, y Julián Díez Suárez, un comercial residente en esta localidad. Ocupan el cardo de presidente y tesorero.
“Los Trajineros de Villabalter” con caballos y yeguas de la raza hispano-bretón, participan cada año en el concurso de “carros engalanados” que organiza el ayuntamiento de León, con motivo de las fiestas de San Froilán, habiendo conseguido numerosos premios. También participan activamente, con otras asociaciones, en los carnavales de León y San Andrés del Rabanedo.
La aventura del “Camino de Santiago” la han realizado por tercer año consecutivo, con el único afán de dar a conocer su tierra y conseguir revitalizar a los antiguos trajineros en su comercio y andanzas por tierras gallegas y demostrar que el carro antiguo nunca podrá desaparecer, porque forma parte de la cultura de los pueblos.
El nombre de “trajineros” fue recomendado por Wenceslao Álvarez Oblanca, por ser el topónimo mas antiguo que, después se convirtió en “arrieros”, para ser la palabra más actual la de “carreteros”.